martes, 13 de septiembre de 2016

Nullius in verba

La diferencia que existe entre leer un blog y el resto de la internet es abismal. Aquí tengo la oportunidad de escribir y en teoría los visitantes de un blog vienen precisamente a leer ¿no?
¡Entonces deja de pasear vagamente los ojos por estas líneas y presta atención de verdad!

Esta vez vine a escribir sobre algo que para mí resulta muy evidente, pero para muchos no lo es. ¿Somos acaso todos conscientes de lo insignificante que es el ser humano en contraste con el resto del universo?
Es por ésta certeza que muchas veces paso de protagonizar discusiones tan intrascendentes que el sólo hecho de tener que escucharlas bloquea la transferencia neuronal haciendo que el cerebro se quede sin oxígeno y muera. Por esas razones desestimo a cualquiera que venga con argumentos demasiado limitados como para merecer el mínimo de atención. Ser ignorantes es su condena.

Calendario Cósmico


En todo ésto me hace pensar el programa que estoy viendo, ahora que tengo internet.
"Cosmos: a spacetime odyssey" es un documental con un formato muy original donde el astrofísico Neil deGrasse Tyson nos lleva abordo de una nave capaz de modificar el espacio-tiempo a su antojo. Ésto significa que somos capaces de traspasar todas las fronteras conocidas (incluso las no conocidas) y visitar los lugares más recónditos del universo.
Es la nave de la imaginación, dotada de la fiabilidad de las teorías científicas más actuales, que nos permiten realizar nuestros viajes con auténtica precisión y credibilidad. Desde explorar el interior de un agujero negro hasta recrear la era anterior a los dinosaurios. Todo es posible abordo de nuestra nave.
Además el programa contiene flashbacks animados que nos llevan al interior de los laboratorios de los más grandes científicos. Podemos presenciar los momentos en el que el rumbo de nuestra historia cambió para siempre. Todo resulta entretenidamente didáctico.

Por otro lado (y es uno de los aspectos que más me atraen de la ciencia) el mensaje explícito de búsqueda de la verdad me resulta extremadamente rebelde y transgresor. Literalmente, Tyson nos dice que cuestionemos toda autoridad.

Nullius in verba



 Es así como la verdad termina por imponerse, más allá de los intereses de los individuos y las corporaciones que buscan crecer a costa del humano. "Vé por ti mismo", no creas en las verdades que nos son impuestas. Anímate y pregúntate absolutamente todo. Sé un rebelde.
Desde los pasillos de Harvard hasta los ranchos más humildes, se pueden encontrar auténticos inadaptados sociales que soñaron con un mundo sin fronteras.

Ahora decime, ¿no estás un poco harto/a de tener que escuchar a aquellos ignorantes que vienen a hablarte sobre fronteras y banderas?
No dejes que te limiten, y busca por ti mismo.
El universo es demasiado inmenso como para limitarnos con insignificancias.

viernes, 9 de septiembre de 2016

La muerte

No puedes ver la poesía que te rodea
y conviertes los jardines en pantanos
con tu ignorancia perpetua
y tus palabras necias que repiten incesantes
la mentira con la cual eliges suicidarte
Allanas los caminos y destiñes la esencia
que intenta iluminar el sendero de lo inoportuno
Si la vida te obliga a mirar para el frente
te enseña un momento, te toma de alumno
Renuncias a tus fuerzas y abandonas la fé
dejándote caer en los brazos de alguno
Dependes de la muerte que asoma acechando
las sombras del pasado que se ciñen al verte
Se adueñan de todo
tu voluntad y tu suerte
Se desangra el ahora
se marchita el futuro.


miércoles, 7 de septiembre de 2016

La Realidad Oculta de los Barrios

Hay una ciudad alternativa, una realidad camuflada por la imagen que intentan vender al incauto.
Detrás de las caretas sonrientes de los vecinos y almaceneros se encuentra el prejuicio, el odio y la desconfianza. Y detrás de ésta cortina de humo hay otro tipo de personas, que actúan como si de verdad tuvieran pleno control de sus vidas, pero que en realidad cometen las vejaciones más terribles, en un intento desesperado por reafirmar su identidad. Y se transforman, indefectiblemente, en zombis carroñeros. Y hacen de las calles el patético y miserable terreno de lo inmundo, de lo salvaje, de lo inmediato.
Y al final del día... No entiendo cómo carajo me veo envuelto en éstos dramas novelescos. 


domingo, 4 de septiembre de 2016

Cosas imprescindibles

¿Te imaginas como sería el mundo sin dulce de membrillo?


¿Si fueran todas las facturas de crema pastelera? No habría ninguna factura que dejar de lado.
Nos comeríamos todos una docena de facturas antes del mediodía, eso no puede ser bueno.
Provocaría una indigestión generalizada. Todo el mundo descompuesto al mismo tiempo. Imaginate todos los inodoros atascados a la misma hora, la gente no tendría dónde ir al baño. Se empezarían a cagar encima en las calles, en las escaleras mecánicas de los shoppings, en los cajeros automáticos... sería una catástrofe.
Todo el mundo lleno de mierda.
Así que si pensaste que el dulce de membrillo era totalmente prescindible en ésta vida... pensálo mejor, hijo de puta.

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¿Cómo sería el mundo sin Cameron Díaz? Lo averiguaremos en el próximo episodio.


miércoles, 17 de agosto de 2016

Estado Mental: BLEH...

¿Es preferible saber (y dominar) por completo un tema específico o saber un poco de muchos temas pero no aportar significativamente en ellos?
En el primer caso se corre el riesgo de ser monotemático, denso, fanático. En el segundo, se corre el riesgo de ser un bleh.
Creo que soy un bleh.
No nací siendo bleh, por supuesto.
Uno se va convirtiendo en bleh a medida que pasa el tiempo. Primero se empieza por opinar sobre todo, y por causa del entusiasmo que produce la novedad, las opiniones son realmente interesantes ¡y hasta productivas!
Esa cuando uno se da cuenta de que ha malgastado terriblemente su tiempo cuando se convierte en bleh.
"¿Para qué carajo me gasto, si es como hablar con una pared?"
¿Te has preguntado eso alguna vez? Es el primer síntoma del bleh. Luego, progresivamente comienza a expandirse a otras áreas de la personalidad. Ahora puede que no sólo te sientas bleh en el terreno de las ideas, sino que también están en riesgo tus acciones.
No hay nada peor que hacer algo sin motivación. ¡Pero no te culpes!
Un verdadero bleh no se gastaría jamás en ello.

lunes, 4 de julio de 2016

Preguntas en la oscuridad

Hace tiempo que no razono. Voy perdiendo vocabulario, capacidad para expresarme. Creo que es porque ya no converso conmigo mismo. Hace tiempo que dejé de mantener diálogos en mi mente. Simplemente me limito a existir, a ser, sin verdadera conciencia ni cuestionamiento.
Pensé que el desapego emocional era una virtud, pero se va pareciendo a una especie de autismo. No me gusta.
¿Cuidar la caligrafía? Ni pensarlo. Soy un desastre que no se preocupa de la estética ni las formas.
Confío en mi mismo, soy un "emacéntrico". Pero poco a poco voy aceptando ideas ajenas, las uso de inspiración y hasta las cito. Creo que es un paso en buena dirección.
¿Qué hay en la oscuridad? Debo permitirme escudriñarla. Debo, con exigencia, tomarme el tiempo necesario para realizarme y responderme éstas preguntas.

viernes, 1 de julio de 2016

Cambios en el mundo a partir de la tecnología

[... han entrado en el lenguaje cotidiano los términos propios de la cibernética. Cuando discutimos, no preguntamos el parecer de nuestro interlocutor, sino su feedback; es más, no mantenemos ya diálogos, sino que solicitamos un input. Esta siniestra invasión del logos (en su significado más amplio del mundo de la palabra y el pensamiento), por parte de la terminología electrónica de la tecnocracia moderna, representa una subversión no sólo de la interacción humana o cualquier nivel de experiencia social, sino incluso de la personalidad del hombre como fenómeno orgánico y de desarrollo. Se asume la dimensión moderna de un sistema cibernético, y no sólo en los atributos físicos, sino incluso en su propia subjetividad.]
Autogestión y Tecnología. Murray Bookchin



La tecnología en sí misma no es ni buena ni mala, simplemente es un producto más de la mente humana que ha servido para nuestro desarrollo. Anteriormente la humanidad ha conocido tecnologías, y no las ha explotado como explota hoy por hoy el capitalismo cada recurso que llega a sus manos. Y ahí es donde se encuentra el problema, donde el verdadero desarrollo se detiene para caer en las cíclicas garras del capitalismo, que todo lo convierte en negocio, incluso a cuestas de la propia humanidad.
Si me preguntan sobre los cambios en el mundo a partir de la tecnología, me encantaría hablar sobre una realidad donde la tecnología desarrolla nuestras habilidades creadoras, donde expande nuestra imaginación y nuestras habilidades sociales al punto de unir todas las almas que moran éste planeta, incluso más allá. Pero la realidad es muy distinta. Cuando me asomo por la ventana para admirar el paisaje lo primero que me encuentro es una cámara aferrada al otro lado de la calle, que me observa con una capacidad de giro de 360° y un zoom capaz de adivinar lo que sucede tras mis cortinas. Cuando voy caminando por la calle mirando mi celular, me asaltan multitud de avisos publicitarios que me ofrecen restaurantes cercanos a mi ubicación. Algunos podrán considerar ésto como un avance, pero la realidad es que yo no tengo hambre, no quiero ir a un puto restaurante. Ahí es cuando me pregunto cómo hace éste aparato para saber dónde estoy, y me doy cuenta de que debí haber leído la letra pequeña de ese contrato que acepté en el momento de instalar esa aplicación. Me doy cuenta de que probablemente un gran porcentaje de la población mundial aceptó inconscientemente llevar un GPS en el bolsillo, todos los días de su vida, y no me parece algo para nada bueno.
Cada día que pasa la tecnología nos aísla. Los informáticos que soñaban con software libre y anarquía ciberespacial han sido devorados por la maquinaria. Hoy todo se trata de las grandes corporaciones. Google, Microsoft o Apple algún día llegarán a estar tatuados en nuestra piel.